El crecimiento coincide
con el número total de
hispanos que se han trasladado
a Cocoa durante el
mismo período. Según el
Censo de los EE.UU., la
ciudad tiene un poco más
de 16.400 residentes, de los
cuales el 4.9 por ciento son
latinos.
Además de la diversidad,
muchos residentes
de Sunrise Village le dan
los créditos del renovado
sentido de comunidad a
su nuevo propietario, Riverstone
Communities, que
adquirió las 49-acres de la
comunidad hace unos dos
años.
Actualmente, el parque
está administrado por
Beverley Peterson, la madre
de Doug Peterson, uno
de los propietarios del Riverstone.
“Queremos que nuestros
residentes sepan que
la policía está siempre alrededor
y desea que este sea
un entorno libre de hostilidades
y delincuencia”, dijo
Peterson.
Diana Sprouse, que
trabaja en la ofi cina administrativa
del parque y
además es una de los residentes,
dijo que el actual
equipo administrativo ha
puesto en marcha varias
iniciativas para promover
una mayor seguridad, y
tener una comunidad más
unida.
“Una de las cosas más
importantes es la poliza
de no tolerancia a la delincuencia.
La administración
ha trabajado para obtener
más que la presencia del
Departamento de Policía
de Cocoa y de la Oficina
del Sheriff de Brevard en
el parque”, dijo, añadiendo
que los oficiales de Cocoa
han intensificado sus patrullas
en la zona.
Además, la administración
fortaleció su proceso
de proyección, dijo el
residente Jerry Christian,
un nativo de Cocoa que
regularmente colabora
en la limpieza y mantenimiento
del parque.
“Ahora, usted puede
ver que hay más personas
que se enorgullecen por
esta comunidad”, dijo.
Sprouse dijo que los
administradores también
tienen conexiones con
varias organizaciones sin
fines de lucro a fin de vincular
a los residentes con
los servicios y demás cosas
que puedan necesitar.
“Estamos haciendo de
Sunrise Village una mejor
comunidad para nosotros
y para nuestras familias”,
dijo.
Manon-Paz dijo que
otro de los beneficios para
los residentes del parque
es el servicio religioso que
se presta cada domingo en
el centro comunitario del parque.
Los servicios se ofrecen
tanto en español como
en inglés.
“Esto me gusta mucho.
Se siente tan bien caminar
hasta la iglesia, pues
no está demasiado lejos de
mi casa”, dijo.
Originaria de Santo
Domingo, en República
Dominicana, Paz-Mañon
es una misionera cristiana
que se trasladó desde
República Dominicana a
los EE.UU., con el fin de
difundir el mensaje a la
gente sobre la importancia
de construir una relación
con Dios.
“Poder asistir a una
iglesia tan cerca, me ayuda
a alimentar mi espíritu y a
continuar con mi misión”,
dijo, agregando que es genial
que exista el compañerismo
entre sus vecinos.
La madre de una chica
de 18 años y un chico de
13, Paz-Mañon añadió que
la comunidad le permite a
sus hijos jugar con sus amigos
que también viven en
el parque.
“Esta es una comunidad
de chicos amistosos, y
la oportunidad que tienen
mis hijos de ver y jugar con
sus amigos en el parque,
es aún mayor que si todos
ellos vivieran en diferentes
barrios”, dijo.
Su hijo, Juan Carlos,
dijo que jugar con sus amigos
en el parque es una
de las razones por las que
espera con ansias las vacaciones
de verano.
“Estoy planeando nadar
en la piscina y jugar al
baloncesto. Hay cosas que
hacer aquí “, dijo.
Mientras que su madre
tiene previsto continuar
sus caminatas diarias.
“Desde que nos mudamos
aquí, he visto a
Sunrise mejorar cada día.
La gente aquí puede haber
venido de diferentes partes,
pero se siente bien ser parte
de esta comunidad”, dijo.
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