Por Michael Roizen, M.D., y Mehmet Oz, M.D.
Syndicated Columnists
El congreso votó a favor, el presidente lo firmó... Sin embargo, los opositores de la reforma de salud se han seguido pronunciando. A principios de abril, 18 estados le siguieron la corriente a la anti-reforma, uniéndose a una demanda que reclama que el proyecto de ley es inconstitucional.
Las aves de mal agüero todavía se preocupan por la atención racionada, la cadena de montaje de la medicina y los largos retrasos, cuando usted necesita tratamiento.
Ha habido también mucho escándalo sobre la medicina socializada y los derechos de los estados.
Mientras tanto, los partidarios están trayendo constantemente las importantes reformas del seguro (especialmente para las personas con condiciones pre-existentes) y las reducciones en los costos del Medicare. Todos están inquietos a causa del aumento de los impuestos para pagar esto.
Pero en medio de los gritos, ¿ha alcanzado a escuchar algo sobre la salud? No lo creemos.
Según la manera como nosotros vemos las cosas, una verdadera reforma de salud comienza con la fijación de los problemas primordiales, responsables de nuestro costoso y sobrecargado sistema. Usted no tiene que leer una ley de 1.000 páginas para saber que estamos pagando por tratamientos de enfermedades en lugar de prevenirlos.
Es por eso que lo que tenemos es más un sistema de atención a la enfermedad, que un sistema de atención a la salud. Al menos el 70 por ciento de nuestros gastos en salud, está destinado a las enfermedades prevenibles - usted sabe, las causadas por el tabaquismo, el sobrepeso, la inactividad, la mala alimentación y el estrés. Juntos, el tabaco y la obesidad matan 835.000 personas al año.
Así que ¿será la ley tan terrible como los detractores afirman? De hecho, vimos algunos destellos de esperanza en esto; entre los asuntos que valen la pena destacar:
- La obligación de poner finalmente un recuento de calorías en los menús de los restaurantes de cadena, lugares de comidas rápidas e incluso en las máquinas expendedoras de snacks.
- La cobertura en la mayoría de los seguros privados de cuidados preventivos, como exámenes de obesidad y asesoramiento nutricional.
- Descansos en el trabajo para las madres lactantes.
- Un impuesto sobre los salones de bronceado: La exposición a luz UVA del sol o de una cabina de bronceado promueve el riesgo de cáncer de la piel en un 75 por ciento.
- Visitas de bienestar anuales gratuitas para los pacientes de Medicare.
- Más dinero para la formación de medicina preventiva de los médicos.
- Dinero para los programas que promueven el dejar de fumar en las mujeres embarazadas.
- Un fondo fiduciario que pueda ayudar a construir más aceras, carriles para bicicletas y rutas peatonales.
La reforma de salud tendrá éxito si se consigue que la gente viva más saludable. Fracasará si usted no toma ventaja de cualquiera de las herramientas de vida saludable que esta pueda ofrecer - y si los médicos, compañías de seguros y el gobierno no se centran en la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes, presión arterial alta y enfermedades del corazón, atacando sus causas fundamentales.
Pero no espere a que ellos actúen. Las leyes no pueden hacer de usted una persona saludable. Sólo usted lo puede hacer. Lea nuestras columnas, vea por televisión el show del Dr. Oz, suscríbase a los consejos diarios de salud en RealAge.com
Lo más importante de todo es, adoptar hábitos que luchen contra las principales causas de las enfermedades prevenibles. Así, vivirá más, y se mantendrá libre del sistema de “cuidado de la enfermedad” y (insertar aplausos aquí) ayudará a mantener la línea contra el aumento de los costos de atención médica.
¡Vamos!. Dedique 30 minutos diarios de su tiempo para caminar. Su corazón, su cintura, su peso, incluso su vida sexual y su cerebro se verán beneficiados. ¡Camine!.
Si tiene un largo día por delante, levántese temprano, dé vueltas alrededor de la sala. Después de unos meses de caminata diaria, prolongue el tiempo y/o la distancia y añada una rutina corta de entrenamiento de fuerza.
Si usted fuma, sacuda ese mal hábito. El tabaco le quita 10 años de vida y le añade 20 años de la discapacidad. Aumenta las probabilidades de enfermedad cardiaca, cáncer y enfisema. Dejar de fumar no es fácil, pero vale la pena.
Cinco años de vida libre de humo le pueden ayudar a recuperar la mayor parte de los años perdidos en el cigarrillo. Fumar es una adicción psicológica y física, por lo tanto, realice con anticipación una lista de estrategias: Terapias para reemplazar la nicotina, medicinas recetadas por el médico contra el deseo de fumar (recomendamos Bupropión), amigos que lo apoyen, etc. Un mes antes de la fecha en que decida dejar de fumar, comience a caminar 30 minutos al día.
Coma como si su vida dependiera de ello. Usted sabe cómo, así que hágalo: Recuerde, más frutas y verduras. Cambiar los granos refinados por granos enteros. Benefíciese de las proteínas del pescado, pollo sin piel, productos lácteos bajos en grasa y una pequeña porción diaria de frutos secos. Vigile las porciones.
Consumir menos calorías puede extender su longevidad, ya que disminuye su talla.
Disfrute de un descanso diario. La reducción del estrés le sienta bien y ayuda a su sistema inmune a funcionar de manera óptima. Dedique cinco minutos al día a la oración, la meditación o el yoga o a hacer un ejercicio de respiración profunda.
Los YOU Docs,
Mehmet Oz y Mike Roizen, son autores de “YOU: On a Diet”. Want more? Véase “El Show del Dr. Oz” (consulte la programación local). Para enviar preguntas,
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